El petróleo se dispara y lleva la gasolina en el surtidor a máximos desde 2015


Una estación de servicio para repostar carburante.
EUROPA PRESS


Los conductores que se acercan estos días a las estaciones de servicio lamentan de primera mano un encarecimiento del combustible. La súper 95 está en niveles  desconocidos desde 2015 y el gásoleo ha repuntado a su máximo del año. Para saber el motivo, hay que mirar lejos. En concreto, a EE UU, Arabia Saudí y Venezuela.

El petróleo acumula varias jornadas encareciéndose en los mercados. Ayer el Brent, el barril de referencia en Europa, estuvo cerca de tocar 75 dólares, algo que no sucede desde hace cuatro años y que refleja una subida del 10% desde que hace apenas un mes, el 20 de abril, el crudo cotizase a 67 dólares.

El motivo es una cuestión de mercado. EE UU publicó esta semana su informe de stock de crudo y resulta que no creció, como se esperaba, sino que se redujo. La producción de Venezuela colapsa por el estado del país. Y Arabia Saudí podría impulsar un mayor corte del grifo en la OPEP, que reduciría más las existencias y elevaría aún más los precios. 

“Todo esto además se une a una demanda sólida de petróleo y a una economía global en ebullición”, explica Norbert Rücker, jefe de estudios de materias primas de Juluis Baer, que también observa causas políticas detrás del alza del barril, como el último ataque aliado a Siria, el enfrentamiento creciente entre EE UU e Irán, la incertidumbre sobre el estado de salud del presidente libio. Riesgos todos para una reducción de oferta en un mercado que, contrariamente, pide más oro negro.

Algunos de esos acontecimientos han elevado ya los precios de los combustibles, según se deduce del último Boletín Petrolero de la Unión Europea. Y se encarecerán todavía más, porque el boletín ofrece datos con una semana de retraso y acontecimientos como el stock estadounidense o el último ataque al régimen sirio de Al-Asad no se han descontado aún en ese informe de precios petroleros. 

De momento, el precio medio del litro de gasolina repunta a 1,26 euros para el consumidor, su nivel máximo desde agosto de 2015. Llenar un depósito de 55 litros con este combustible cuesta ahora 69,3 euros. El diésel, por su parte, escala a 1,164 euros que supone su máximo anual y llenar un tanque similar con este carburante de 55 litros de gasolina tiene un coste de 64,02 euros.



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