A esto se expone el estudiante si sus padres no desean que vuelva a la presencialidad


Clases presenciales se mantienen suspendidas debido al COVID-19. Imagen con fines ilustrativos/MEP.

(CRHoy.com). – El Ministerio de Educación Pública (MEP) tiene previsto que a partir del 13 de julio, algunos grupos de determinados centros educativos logren retomar la presencialidad de forma paulatina y escalonada.

A pesar de que la estrategia “Regresar” no ha sido dada a conocer oficialmente, se sabe que solo se seleccionarán varios grupos, que las aulas estarán ocupadas por un máximo de 10 estudiantes, el uso de caretas será obligatorio y que la educación a distancia se mantendrá.

Sin embargo, aunque el listado de los centros educativos y niveles educativos estará listo hasta la cuarta semana de este mes, en redes sociales, padres y madres de familia han demostrado su inconformidad con el retorno a clases presenciales.

Con imágenes y comentarios como “yo no pienso mandar a mis hijos a clases” o “un año perdido se recupera, pero la vida no”, varios padres piden al MEP de desistir de la idea de retomar la presencialidad debido a los casos activos de COVID-19.

Guiselle Cruz, ministra de Educación Pública, ha insistido en que la estrategia está siendo elaborada de forma cautelosa y tomando en cuenta los protocolos y lineamientos emitidos por el Ministerio de Salud.

“Planificamos con mucho cuidado el regreso a clases presenciales porque la salud es prioritaria y bajo ninguna circunstancia nos precipitaremos con las decisiones. Seguimos las recomendaciones de las autoridades de Salud para proteger a las personas estudiantes, docentes y administrativas”, recalcó la jerarca.

Consecuencias

En caso de que estos padres mantengan su postura y a pesar de que los estudiantes formen parte de los grupos seleccionados para reanudar lecciones, en caso de que decidan hacer caso omiso de este llamado, el menor podría verse perjudicado en su proceso educativo.

De acuerdo con Roberto Rodríguez; especialista en psicología educativa y parte del grupo de expertos del MEP, la negativa a volver a las aulas podría incluso entorpecer el desarrollo de los niños y jóvenes.

“Entiendo el temor de los padres pero no podemos entorpecer el desarrollo de sus hijos. Los padres debemos apoyar el regreso seguro y controlado. Podemos los padres y madres, aprovechar a razonar acerca de los niños, si nos precipitamos a decir no, les estamos dando un mal aprendizaje.

Por su parte la ministra agregó que, pese a esta incertidumbre e inseguridad de parte de padres, la institución insiste en que el plan de regreso será de forma controlada y en apego a las directrices del Ministerio de Salud.

“La educación a distancia es una de las estrategias y llegó para quedarse. Nosotros estamos dando la oportunidad de un retorno a clases porque la casa no puede convertirse en la escuela. Es importante esa presencialidad para el desarrollo integral de los estudiantes por eso estamos pensando en ese retorno paulatino y controlado”, explicó la jerarca.

En cuanto a las implicaciones que esto podría generar en los estudiantes, la ministra aseguró que el MEP no realizará imposiciones, pero si hacen un llamado insistente de que este retorno a clases es por el bien de los estudiantes.

“La consecuencia es per se, se perdería la oportunidad de estar en el centro educativo. Serían a nivel cognitivo, socioafectivo y emocional. La familia tiene que valorar esto, no se trata de imponer, pero la presencialidad no puede descartarse”, dijo.

De acuerdo con el Reglamento de Evaluación de los Aprendizajes, es necesario que los padres realicen la justificación de las ausencias de sus hijos.



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