Biden, el Canal y Panamá


Quienes vieron a Biden en Panamá hace siete años lo recuerdan como muy sociable, con mucha templanza, cordura y exhibiendo veteranía política. El futuro presidente de Estados Unidos, Joe Biden, estuvo en Panamá el 19 de noviembre de 2013. “Se mostró proPanamá”, sustenta Jorge Quijano, anfitrión del político como administrador del Canal.

El voto en 1977 de Biden fue a favor de los tratados Torrijos-Carter, sin embargo no se conoce que el senador por Delaware y político del Partido Demócrata hubiera abierto la boca, en respaldo de esos pactos negociados por su correligionario presidente, James Carter. De los senadores que respaldaron a Carter, Biden “fue uno de los pocos que sobrevivió como senador en la reelección”, me recuerda el expresidente Aristides Royo, negociador por Panamá de esos acuerdos.

Cuatro décadas después, Biden, en calidad de vicepresidente de la Administración Obama, desembarca en Panamá, se reúne con el presidente Martinelli y visita, en el área de Cocolí, zona suroccidental, las obras de construcción del Canal ampliado.

En medio de las tensiones que Panamá ya tenía con la empresa constructora Sacyr, de España, Biden ofrece un espaldarazo a la determinación panameña de llevar a cabo la obra y exterioriza la oportunidad de expansión del comercio estadounidense y mundial que representa.

En un discurso pronunciado en el área de construcción, a partir de las 4:15 p.m., afirma Biden que América Latina ya “no es un patio trasero” de Estados Unidos. “Este es el patio delantero. El hemisferio está creciendo”, y ejemplifica con la relación bilateral derivada del Canal, controlado por Estados Unidos durante un siglo.

Junto con Martinelli, a Quijano le tocó atenderlo en la esclusa de Miraflores y en Cocolí. ¿Qué recuerda de él? “Es muy accesible, proPanamá y buena persona”, expone Quijano. En los recorridos, reiteró la importancia de las obras para beneficio del comercio de la Costa Este estadounidense, de uno de cuyos estados, Delaware, es senador por décadas.

Informó que los puertos de esa costa se estaban modernizando y otros debían emprender inversiones para mejorar la eficiencia frente al aumento de la carga manejable.

La ampliación posibilitó desde 2015 el paso de supercargueros (con capacidad de transporte tres veces superior a la de los cargueros comunes) y expandió el servicio de los principales puertos estadounidenses: Baltimore (Maryland, este), Charleston (Carolina del Sur, sur) y Savannah (Georgia, sur).

Biden ponderó la magnitud de la obra y sus efectos en las economías de Estados Unidos y del resto del mundo. El Canal está brindando un servicio no solo al pueblo panameño, sino a los Estados Unidos, el hemisferio y el mundo entero, indicó.

Aparte de su actividad en las esclusas, el entonces vicepresidente se reunió en Las Garzas con Martinelli. Se entrevistó con tres candidatos presidenciales (José Domingo Arias, Juan Carlos Navarro y Juan Carlos Varela).

Jill Biden, quien será la Primera Dama de Estados Unidos, encabezó la delegación presidencial estadounidense -junio de 2015- asistente a la inauguración de la ampliación.

Para Estados Unidos, son temas de Estado en su relación con Panamá la seguridad (frontera con Darién, el Canal y la lucha contra el narcotráfico), así como las relaciones con China, cuya influencia avanza en Latinoamérica, influencia que preocupa por igual a los líderes republicanos y demócratas.

El autor es periodista, filólogo y docente.



MÁS INFORMACIÓN

SiteLock
Facebook