Científicos del CSIC desarrollan dos nuevas vacunas contra la hepatitis C


Célula infectada con la vacuna MVA-HCV produciendo las proteínas del virus de la hepatitis C, en verde.
CNB-CSIC

La hepatitis C puede ser tratada, pero para ello ha de ser detectada y esa persona tiene que estar en un país en el que acceder a ese tratamiento sea algo posible.  Según la Organización Mundial de la Salud la enfermedad afecta a más de 71 millones de personas en todo el mundo, causando unas 400.000 muertes.

El objetivo de esta organización es lograr que para 2030 el 80% de los enfermos pudieran recibir tratamiento. No obstante, para erradicar una enfermedad, el único camino posible es una vacunación global y efectiva.

Este lunes, un equipo internacional de científicos liderados por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y en el que ha participado un grupo de investigación del Instituto Karolinska (Suecia) dirigido por Peter Liljeström, ha dado un paso más en esta dirección, con el anunciode la consecución de dos nuevas vacunas contra este virus. El trabajo ha sido publicado en Journal of Virology.

Las vacunas, denominadas DREP-HCV y MVA-HCV, son efectivas contra el genotipo 1 del virus, que es el prevalente en España y el que causa el 46% de las infecciones a nivel mundial.

“Son vacunas basadas en un ADN replicativo que expresa las proteínas más inmunogénicas del virus de la hepatitis C, siendo las primeras vacunas frente a dicho virus que utilizan esta aproximación. Hemos estudiado sus propiedades inmunológicas en ratones, combinándolas con MVA-HCV, otra vacuna que ya habíamos generado en nuestro laboratorio y que está basada en el vector viral MVA, con el que venimos trabajando desde hace años por su alta seguridad y capacidad inmunogénica”, señala Juan García-Arriaza, científico del CSIC en el Centro Nacional de Biotecnología y codirector del trabajo.

María Quirós, investigadora en el Centro Nacional de Biotecnología y primera autora del trabajo, explica que “hemos demostrado que cuando administramos a ratones una primera dosis de DREP-HCV seguida de una dosis de MVA-HCV obtenemos respuestas inmunológicas muy potentes, amplias (frente a diferentes proteínas), de alta calidad (las células activadas secretan un gran número de citoquinas) y duraderas“.

“El siguiente paso será probar la efectividad de dichos candidatos en un ensayo clínico en personas, algo que dependerá de la financiación que obtengamos”, concluye Mariano Esteban, director de grupo de Poxvirus y Vacunas en el Centro Nacional de Biotecnología y codirector del trabajo.

Este hallazgo es especialmente prometedor, pero hay otras investigaciones son otros modelos de vacunas, aunque de momento no existe ninguna vacuna aprobada para emplearse en humanos.



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