Diario Extra – ¡Le pican los pies por saltar a la cancha!


Muchos recordarán la velocidad, picardía, adrenalina y sobre todo el temperamento para jugar de Jewisson Benneth, y se preguntarán qué papel cumple en el banquillo del Club Sport Herediano.

El exdelantero rojiamarillo es uno de los ayudantes de Jafet Soto Molina dentro del cuerpo técnico y a Jewisson le tocó sentarse en el banco las veces que Soto no estuvo por sanción.

Quizás ya no tiene la figura atlética que lucía como futbolista, ni tampoco la velocidad de aquellos años y mucho menos el dribling que dejaba sentado a cuanto rival enfrentaba, pero lo que sí guarda es el temperamento que se le conoció en su carrera en la primera división.

Benneth no aguantaba nada en el campo de juego. Reclamaba cualquier jugada que consideraba injusta porque al ser tan habilidoso solía recibir muchas faltas. Se encaraba con cualquier rival y hasta con sus compañeros cuando discrepaban en algo.

En la nueva faceta que lleva es igual, nada más que fuera del terreno de juego. Ya no celebra goles propios, pero sí se desgalilla con las anotaciones del Team. Así se le ve al exdelantero, que por lo general sigue atento los partidos del cuadro rojiamarillo en las gradas.

Brinca, grita, reclamaba las jugadas que considera fueron mal señaladas o que el árbitro pasó por alto, se le ve enérgico y hasta nervioso. “A uno le pica todo, las piernas, las manos, por ahí a uno se le olvida y piensa que está adentro. Es algo que vivo con intensidad y disfruto. Uno se pone nervioso, tenso y cuando veo alguna injusticia le hierve la sangre”, dijo Benneth a DIARIO EXTRA.

Por la forma en que vive el fútbol le sobran las ganas por entrar a la cancha para resolver cualquier jugada dentro del área y colaborar con el equipo desde adentro, como lo hizo años atrás portando la casaca rojiamarilla.

“En la grada se puede manejar mejor la adrenalina, porque cuando se está en el campo es más complicado. Estando en el campo la adrenalina no baja. En la grada uno se distrae un poco”, sostiene Jewisson, de 42 años.

“Uno se amolda, al principio me costó (entender que ya se había retirado), pero a Dios gracias esa parte se supera, uno piensa en la otra faceta, que también es muy linda. Y como uno vive el fútbol intensamente la otra parte también es muy linda, aunque no es lo mismo ser futbolista que entrenador, eso hay que tenerlo claro”.

 

PROCESO

 

Benneth suma 4 años de trabajar con las divisiones menores del Herediano, específicamente con la categoría U-15 y ha ganado 4 títulos. Tiene el recargo de colaborar con el primer equipo al lado de Jafet Soto, también lo hizo en el paso de Jaime de la Pava y Paulo César Wanchope.

“Es por la confianza que me ha dado Jafet, en el sentido de estar aprendiendo, porque aquí uno está quemando zacate, es algo nuevo par mí, estar en un camerino de grandes jugadores, de donde uno aprende mucho y para mí es importante, porque se van quemando etapas, es la parte que me tiene muy motivado”, enfatizó.

Su meta es ser entrenador en la división de honor, aunque entiende que debe llevar un proceso para cuando se le presente la oportunidad tener las armas suficientes para no fracasar.

“El proceso va bastante bien, ya uno sabe lo que es ganar, perder, enfrentar momentos buenos y malos, y cómo manejarlos. Le doy gracias al club por darme esa posibilidad de seguir aprendiendo, porque te ayuda para tomar decisiones, buenas o malas y cómo corregirlas, para el día de mañana si hay alguna posibilidad a futuro sacarle el mayor provecho”.

Está atento a la guía de Soto, a quien considera uno de los mejores entrenadores del país.

“Jafet es un técnico muy estudioso, que es la parte complicada, porque si es un técnico vago es muy difícil, no se tiene chance de nada. Se tienen que sacrificar muchas cosas, ver a los rivales, estudiarlos, por lo que no es tan fácil como uno pensaba”.

Por último, acepta que mejorar el temperamento es una de las llaves para tomar el rol como técnico en primera a mediano plazo.

“Uno mejora, pero si no se tiene temperamento no puedes ser entrenador tampoco, porque no lo vas a sentir. Obviamente esa parte no se pierde, genio y figura hasta la sepultura, pero sí hay que mejorar cosas en el manejo”.

Y subrayó: “Se puede ser temperamental en motivar al equipo y en otras cosas. Se reclama, pero menos, esa parte es la que hay que ir midiendo, que es la más dura”.



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