Diario Extra – ‘Me sentí como Miguel Ángel en La Sixtina’


Fernando Obando es quizás el único artista en Costa Rica que sigue pintando frescos en gran formato a lo cual ha dedicado 43 años de su vida. En esta ocasión nos presenta su más reciente trabajo pictórico denominado Jesús Resucitado, el cual ejecutó en el templo de La Santa Cruz, ubicado al costado sur de Plaza Cleto González Víquez en San José, en Barrio La Cruz. 

El artista describió lo que hizo en este templo. 

¿Cómo describe su obra?

-Es un mural en la iglesia de La Santa Cruz, ubicada 325 metros al sur y 25 al este de Plaza González Víquez, Está en la parte frontal del templo.

¿Qué características tiene?

-Sus dimensiones son de 3, 5 m por 2,5 m. Es un juego de técnicas, colores y texturas.

¿Por qué lo seleccionaron para ejecutar la obra?

-Soy amigo del padre Víctor Hugo Sánchez, quien ha estado en otras parroquias y siempre ha confiado en mi trabajo.  Él es aficionado al arte; este es el cuarto trabajo que me encarga. Él ha estado en San José de la Montaña, San Rafael Arriba, San Rafael de Montes de Oca y San Ramón de La Unión.  

¿Cuáles trabajos de esta misma naturaleza ha ejecutado?

-San Rafael de Montes de Oca pinté una imagen de San Francisco de Asís y Jesús. Luego hice el Ángel Custodio en San Ramón de Tres Ríos.

¿Cómo realizó el mural del Cristo Resucitado?

-Este proyecto me llevó 22 días; la imagen del Resucitado estaba adentro. La sacamos, hubo que colocar una platina en la pared, separada a unos 25 centímetros.  Lo desmontamos para poder pintar el fondo.  Tiene todo un significado. En la imagen se incorporan ángeles, aves y los cuatro evangelistas. Se usó la técnica del acrílico. Un detalle es que pinté también parte del Cristo.

¿Qué sabe de esa imagen?

-Es una imagen antigua, creo que es de origen nacional. Lo importante es que el fresco se pintó desde cero e igual el nicho donde está empotrado, se hizo todo. Tiene 60 centímetros de fondo. El Jesús no se restauró, solo le pintamos más ropa. Un detalle es que dentro de la iglesia se resguarda una pequeña astilla que se supone procede de la cruz en que murió nuestro señor Jesús. Es una reliquia. 

Acaso ese trabajo le trajo algún recuerdo de la película “La Agonía y el Éxtasis”, en que Charlton Heston interpreta a Miguel Ángel pintando la Capilla Sixtina…

-(Risas) Eso me decían los vecinos, claro la gente me gritaba en broma, ¿cuándo lo terminarás Miguel Ángel? Entonces les respondía igual que el pintor, “cuando lo termine”. 

¿Cobró o donó el trabajo?

– Se cobró muy barato por la difícil situación que pasamos, cobramos solo ¢1 millón. Ese trabajo vale ¢3 millones. Ya son varios trabajos que hemos hecho y vamos a hacer más frescos dentro de la iglesia. Vamos a pintar los cuatro evangelistas con sus escudos, Mateo, Marcos, Lucas y Juan. 

¿Qué fue lo más difícil de la obra?

-Acoplar la imagen de Jesús, ya que pesa bastante. Sudamos chayotes. La lluvia también fue otro factor que dificultó el montaje. Cubrimos la obra para que la gente no la viera antes de la develación.

¿Será esta obra una luz en la pandemia?

-Eso pensaba yo. Pienso que una vez pasada la pandemia la gente va creer más. El tema va ligado a lo que pasamos, es un resucitar con Jesús. 

¿Otros detalles que puede describir?

-Hubo que cambiarle el color de la sangre y abrirle un poco más el costado al Cristo, además de pintarle unas prendas. 

Alguna anécdota en el desarrollo de la obra…

-Debo confesar que sentí la mano del Señor, él guiaba mis trazos. Cada día antes de empezar a pintar me encomendaba a Dios. Yo solo soy un instrumento. Solo soy un pincel, es algo sobrenatural que la gente puede pensar que es mentira, pero solo yo puedo dar fe que es lo que sentía. Yo solo soy un ayudante y el dirige la obra. Siempre me pasan cosas, cuando pinté a Jesús lloré de madrugada quebrantado.

¿Dónde estudió arte?

-Soy autodidacta, por 32 años trabajé en una empresa (POL) que hacía rótulos, me tocó pintar una pared con la marca Squirt en la avenida segunda. Una vez hice una carita feliz en un edificio en la avenida segunda, al costado norte de la Catedral. Todo era dibujado y pintado a mano. Fue en el 2009 cuando entró la tecnología digital.

Finalmente, ¿qué les dice a los ticos?

-Que vayan a ver la obra, que no se pudo hacer un acto de develación debido a lo que estamos pasando.



Source link

SiteLock
Facebook