Diario Extra – Trazan licores pero eximen cerveza


Este jueves los diputados aprobaron en primer debate el expediente 20.961, una propuesta que defendió el liberacionista Daniel Ulate y que busca obligar al Ministerio de Hacienda a contar con una herramienta que le permita tener un control sobre la trazabilidad de bebidas alcohólicas.

Tras más de año y medio de discusión, la iniciativa se votó con 35 votos a favor y cinco en contra.

Pero antes de su votación, 27 legisladores aprobaron una moción para excluir del sistema de trazabilidad a la cerveza nacional.

“El Ministerio de Hacienda exceptuará de la aplicación del mecanismo establecido en el presente artículo a las bebidas con contenido alcohólico de producción nacional y las bebidas obtenidas de la fermentación de los cereales, así como bebidas con un volumen de alcohol menor al 9%”, indica la moción.

El cambio recibió apoyo de todos los diputados presentes del Partido Liberación Nacional (PLN), con excepción de Ulate; del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), excluyendo a la diputada Shirley Díaz; de Restauración Nacional, de Nueva República, del Republicano Social Cristiano y los independientes Erick Rodríguez, Ivonne Acuña, Zoila Volio y Dragos Dolanescu. En contra de la moción también estuvieron Walter Muñoz del Partido Integración Nacional (PIN) y los diputados del Partido Acción Ciudadana (PAC).

 

EN CONTRA

 

Hay que recordar que la Cervecería Costa Rica desde un inicio se opuso a este proyecto de ley.

En setiembre del 2019, el mismo diputado Ulate denunció que funcionarios de esta empresa cervecera realizaron reuniones con diputados de la Comisión de Económicos donde se dictaminó el proyecto, para expresar la oposición al mismo, alegando que el sistema tecnológico que se propone en la ley encarecería el producto y que no evitaría los problemas de contrabando.

“En los últimos días hemos sentido gran presencia y presión de lobistas de la Cervecería, a mí en lo personal me han presionado por todos los medios”, comentó Ulate en su ese entonces.

 

TUERCEN BRAZOS

 

Luego de su aprobación en primer debate, el diputado oficialista Luis Ramón Carranza lamentó el cambio de los diputados del PLN, que apoyaron sacar a la cerveza del proyecto.

Carranza dijo que la iniciativa fue bombardeada y que lo que terminaron aprobando fue prácticamente un cascarón.

“Siento vergüenza que hoy aquí una empresa haya hecho lobby suficiente para sacar la cerveza del proyecto. Daniel tus propios compañeros te han traicionado y eso es vergonzoso y hay que decirle al país que hay empresas que tienen la fuerza suficiente para doblar el brazo a diputados y diputadas”, argumentó Carranza.

La reacción del diputado del PAC hizo que varios liberacionistas pidieran la palabra para defenderse.

Por ejemplo, María José Corrales dijo que a ella “nadie la compra” y le pidió respeto y que sea responsable con sus acusaciones.

También Paola Valladares le preguntó quién era él para señalarla a ella. “Tiene pruebas de que mi conciencia ha sido comprada”, le respondió.

Luego Carranza añadió que él no habló de comprar a nadie y recordó que la diputada Corrales fue una de los que junto a Ulate luchó el miércoles para que ese escenario (de sacar a la cerveza) no se diera, por eso su sorpresa.

 



MÁS INFORMACIÓN

SiteLock
Facebook