El impactante rejuego de nombramientos en la Caja de Seguro Social


La Caja de Seguro Social (CSS) no ha escatimado en aumentar el personal administrativo que allí labora. Ninguna de las últimas ocho administraciones, incluyendo la de Enrique Lau Cortés, actual director de la institución, ha puesto un alto.

En su corta gestión, ciertamente Lau ha nombrado más personal médico que administrativo, pero no deja de seguir contribuyendo al alza histórica de los que trabajan en las oficinas.

De acuerdo con el informe de rendición de cuentas de la CSS, emitido el pasado 8 de octubre, en el último año se han nombrado 618 administrativos en la entidad.

Esta cantidad es baja comparada con lo que hicieron las pasadas administraciones, pero hay que recordar que solo ha transcurrido un año desde que Lau llegó a la CSS, mientras que los nombramientos ejecutados bajo el mandato de otros directores recogen la gestión de hasta cinco años.

Dicho esto, los mayores empleadores de personal administrativo en la CSS han sido Juan Jované y Guillermo Sáez-Llorens.

En la administración presidencial de Ricardo Martinelli, con Sáez-Llorens al frente de la CSS, se nombraron 5,125 administrativos; mientras que Jované, durante la gestión de Mireya Moscoso, colocó a otros 4,933.

Si observamos la gestión de otros directores, como Julio García Valarini, se puede afirmar que los directores de la CSS han seguido el mismo libreto, independientemente del tiempo que ocupen en el puesto y el mandatario de turno en el país.

En un año, Valarini nombró a 1,329 administrativos.

La norma internacional indica que por cada administrativo en una entidad de salud pública deberían haber cinco profesionales dedicados a la salud.

En la CSS esta proporción sigue siendo de 1 administrativo por cada 1.2 personas dedicadas a atender a los pacientes.

En cambio, Costa Rica mantiene a un administrativo por cada 5.7 profesionales de la salud en su sistema.

El impactante rejuego de nombramientos en la Caja de Seguro Social

Presión en los gastos

Lo que sucede en la CSS ejerce una presión enorme sobre los gastos de una entidad que para septiembre de 2020 tenía 35 mil 851 personas en su planilla.

Jorge Nicolau, miembro de la Comisión de Entorno Macroeconómico y Finanzas de la Asociación de Ejecutivos de Empresa (Apede), junto a Salvador De Frías, ha hecho un estudio minucioso de las finanzas de la CSS y destaca un comportamiento “sistémico” en el aumento de gastos durante los últimos años.

En diciembre de 2016 se llegaron a acumular gastos totales anuales por $1,252 millones, mientras que en diciembre de 2019 estos alcanzaban los $1,611 millones.

“Nos cuesta $360 millones más operar la Caja que hace tres años”, recalcó Nicolau. Lo más crítico de la situación es que esto no se traduce en un beneficio tangible en el servicio que se le presta al asegurado, dijo.

Lo que sí es un hecho es que en el total de gastos, los que están vinculados con el pago a personal muestran un despegue y peso impresionante.

En diciembre de 2016 los gastos de personal llegaban a $739 millones y para diciembre de 2019 se encontraban en $1,055 millones.

“No existe justificación que en un periodo se contraten 4 mil o 5 mil administrativos. Esto es una barbaridad. Y hay que reconocer que se ha dado un descontrol”, dijo Nicolau.

El doctor Domingo Moreno, miembro de la Comisión Médica Negociadora Nacional (Comenenal), recalcó que los números demuestran que la CSS es una “agencia de empleo” para grupos de poder del país.

El impactante rejuego de nombramientos en la Caja de Seguro Social

Se trata de una “dependencia maligna” que tienen los directores con partidos políticos o diputados que piden y exigen espacios para nombramientos, cuando estos deberían obedecer a una razón estructurada y analizada de las necesidades de la entidad.

“No se consigue tener suficientes técnicos o enfermeras, pero siguen llamando a más personal que no es vital”, dijo Moreno.

En una entrevista el pasado domingo, en el programa Cara a Cara, Lau se refirió al manejo que tendrá su presupuesto para 2021, que alcanza los $5 mil 938.2 millones, una cifra que es $329 millones más baja que lo solicitado inicialmente al Ministerio de Economía y Finanzas.

El recorte de sus aspiraciones, precisó, afectaría fundamentalmente los servicios de salud. “El no tener los recursos disponibles afectará el pago de los salarios, el pago de turnos de médicos y enfermeras. Nos afectará el cumplir con los compromisos de incrementos salariales con los más de 50 gremios dentro de la CSS”.

Ayer, en una conferencia de prensa, agregó que elevó ante la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional la solicitud de que se hiciera una reestructuración del presupuesto para que pudieran seguir atendiendo esas necesidades. “Nuestra solicitud fue acogida y tengo información de que será sometida al Consejo de Gabinete”, precisó. No detalló ninguna política de ahorro de gastos.



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