El Real Madrid jugará su octava final consecutiva de la Liga Endesa


Van Rossom lanza a canasta ante Campazzo y Randolph durante el Real Madrid-Valencia de ACB.
EFE

El Real Madrid se metió por octava vez consecutiva en una final de la Liga Endesa. Los de Pablo Laso lo lograron al imponerse al Valencia Basket (78-85) en el tercer y definitivo partido del playoff, esta vez en La Fonteta y tras ganar los dos primeros en el Wizink Center. Muy difícil lo tenían los taronja para paliar las tres ‘pelotas de partido’ a favor de los blancos, pero resistieron hasta el último segundo, dejándose la piel, para no irse por primera vez de una eliminatoria ante el Madrid con el marcador a cero.

Comenzaron fuerte los locales, muy motivados en una cancha volcada con los suyos, con un parcial de 10-3 a los cuatro minutos de juego, pero el Real Madrid reaccionó y logró ponerse por encima poco después gracias a tres triples prácticamente seguidos, dos de Taylor y uno de Rudy –máximo anotador blanco con 16 puntos–. La Fonteta apretaba, los de Ponsarnau conseguían resistir.

Al final del primer cuarto, el partido seguía muy igualado: el Real Madrid vencía por solo un punto (19-20). Y la vuelta a cancha no cambió nada: canasta de Deck, respuesta de Abalde. Los madridistas no lograban agrandar la diferencia en el luminoso más allá de los tres puntos, algo que aprovechó un poderoso Will Thomas para devolverle la ventaja a su equipo cerca del minuto 15. Gracias a ello, los valencianistas confiaron en la remontada y ampliaron distancias hasta los  seis puntos. Un tiempo muerto de Laso fue eficaz para que el Madrid solo se fuera a tres al descanso: 38-35.

Tras el paso por vestuarios, el Real Madrid arrancó la segunda mitad con acierto, tanto que volvieron a coger ventaja gracias a una canasta de Tavares, seguida de un lejanísimo triple de Rudy. Joan Sastre puso tablas para el Valencia en una Fonteta que metía presión en cada jugada visitante. No podía estar más interesante el partido hasta que Dubljevic marcó dos triples seguidos para poner a los taronja por delante de nuevo (46-44). Y Randolph apareció para empatar un duelo de ida y vuelta digno de una final.

A falta de 10 minutos (60-63) el vencedor estaba en el aire. Pero fue ahí cuando el Real Madrid abrió hueco y pudo respirar un poco gracias a un Rudy, desatado, que quería sentenciar la eliminatoria y su compenetración con Carroll. La presión del Valencia era muchísima, lo que  se tradujo en fallos. Al final, 78-85 y el Real Madrid jugará otra final de la ACB. Solo queda saber contra quién.





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