Felicity Huffman es sentenciada a 14 días en prisión| Telemundo


La actriz Felicity Huffman, conocida por su papel en la serie televisiva «Esposas Desesperadas», ha sido sentenciada a pasar 14 días en prisión por su papel, en la vida real, en un escándalo de admisión a universidades que sacudió a varias instituciones del país.

«Lo siento mucho por los estudiantes, las escuelas y las universidades que se vieron afectadas por mis acciones”, dijo Huffman, mientras la voz se le quebraba cuando leyó una declaración.

«Asumo toda la responsabilidad por mis acciones y como primer paso para enmendar mi crimen aceptaré cualquier castigo que consideren apropiado», agregó.

La nominada al Oscar, que llegó a la corte tomada de la mano de su esposo, el actor William H. Macy, también tendrá que pagar una multa de 30.000 dólares y prestar 250 horas de servicio comunitario como parte de la condena que le impuso la juez del distrito Indira Talwani.

La juez dijo que este escándalo era muestra de un mayor desigualdad en Estados Unidos, con padres ricos capaces de darles más ventajas a sus hijos.

Talwani dijo que una persona con la riqqueza de Huffman estaba en una posición más cómoda para que sus hijos ingresaran a una universidad de élite, a pesar de que en teoría se trata de un sistema basado en el mérito.

La juez dijo que no le agradaba enviar a Huffman a prisión, pero creía que era la decisión correcta.

«No creo que nadie quiera ir a prisión, creo que esta es la frase correcta aquí», afirmó. «Avanzas y puedes reconstruir tu vida después de esto».

 

La actriz recibió la orden de presentarse en prisión antes del 25 de octubre.

Cuando terminó la audiencia, Macy se acercó a su esposa y le puso las manos sobre los hombros. Los ojos de la actriz parecían hinchados, como si hubiera estado llorando.

«Sra. Huffman, le deseo éxito en el futuro», dijo la juez.

«Gracias», respondió Huffman.

Huffman, de 56 años, se declaró culpable de fraude postal y fraude de servicios honestos en mayo por pagar 15.000 dólares al examinador universitario Rick Singer para engañar al SAT (el examen de admisión) de su hija Sophia Grace Macy en 2017.

«Lo siento mucho, Sophia», dijo. «Estaba asustada. Era estúpido y estaba tan equivocada. Estoy profundamente avergonzada de lo que he hecho».

Huffman le pagó a alguien para supervisar y corregir la prueba de Sophia, lo que resultó en que su puntaje saltara 400 puntos por encima de su rendimiento en una prueba preliminar a 1420 puntos, de un total de 1600.

Ella fue el primer acudiente en ser sentenciado por este esquema de defraudación.

Huffman le dijo a la juez que tuvo dudas sobre el esquema mientras conducían al centro de evaluación.

«Pensé para mí misma: ‘Date la vuelta, dale la vuelta al auto'», dijo. «Estoy muy avergonzada».

Cuando salió a la luz el escándalo de las trampas, Huffman dijo que su hija estaba incrédula.

«Mi hija dijo: ‘Ya no sé quién eres'», dijo Huffman. «He infligido más daño del que podría haber imaginado».

Los fiscales querían que Huffman pasara un mes en prisión, además de un año en libertad supervisada y una multa de 20.000 dólares.

La investigación del FBI, denominada Operation Varsity Blues (Operación azul universitario), reveló cómo los padres adinerados le pagaron a Singer para que ingresara a sus hijos en universidades de élite.

La actriz Lori Loughlin y su esposo, el diseñador de moda Mossimo Giannulli, también han sido acusados.

Entre las principales universidades estadounidenses involucradas en el esquema de Singer se incluyen Yale, Georgetown, Stanford y la Universidad del Sur de California.

En una carta a la juez la semana pasada, Huffman admitió haber tomado malas decisiones porque le preocupaba que las dificultades de aprendizaje de su hija pudieran obstaculizar el futuro de la joven.

El esposo de Huffman, Macy, no fue acusado en la Operation Varsity Blues.

Cuando Huffman salió de la corte, pasó rápidamente frente a los periodistas y no respondió ninguna pregunta.

En una declaración preparada, Huffman también se disculpó con los padres que no tienen sus recursos, pero que aún logran llevar a sus hijos a la universidad.

«Y especialmente quiero disculparme con los estudiantes que trabajan duro todos los días para ingresar a la universidad, y con sus padres que hacen enormes sacrificios para apoyar a sus hijos», según su declaración.

«Puedo prometerles que en los próximos meses y años intentaré vivir una vida más honesta, servir como un mejor modelo a seguir para mis hijas y mi familia y continuar contribuyendo con mi tiempo y energías donde sea que me necesiten. Mi esperanza ahora es que mi familia, mis amigos y mi comunidad me perdonen por mis acciones «.

 





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