«He vuelto a ser madre y el estrés me rebosa, soy una bomba de relojería a punto de estallar»


Ya puedes leer aquí la nueva entrega del consultorio de Psicología con el que 20minutos pretende ayudar a resolver las dudas y dificultades que puedan tener los lectores (con los amigos, la pareja, la familia, en el trabajo…).

Para plantear tu problema escribe un correo electrónico a consultoriopsicologia@20minutos.es. Aquí tienes las respuestas que ha dado a las cuestiones de esta semana nuestra experta, Mª Jesús Álava Reyes.

El novio la deja

PREGUNTA Mi novio me ha dejado. En la cuarentena él estaba muy agobiado y mal de ánimo y me pidió un tiempo, porque estaba tan mal que no quería hacerme daño y no sabía qué le pasaba. Yo estuve toda la cuarentena apoyándole, dándole ánimos. Al final de la cuarentena él ya se empezó a poner mejor, empezó a tratarme como siempre, cariñoso…

Nos fuimos de vacaciones y a la vuelta me pidió de nuevo un tiempo (esto todo por WhatsApp); yo no sabía qué hacer así que le dije que sí, pero al día siguiente recibo otro whatsApp diciendo que me deja, que tiene que buscar su propia felicidad y que ya no me ama.

No entiendo qué ha podido pasar. No paro de repetirme que todo esto es por culpa mía, por presionarlo o por decirle lo de que necesitaba un tiempo. Me siento súper mal. No quiere hablar las cosas a la cara. Necesito que me eche una mano.

RESPUESTA DE LA EXPERTA Es esta una situación que provoca mucha impotencia, pues tú quieres saber qué ha pasado y tu pareja no es capaz de hablarlo en persona.

Lo que está claro es que no debes echarte la culpa. Él está viviendo una etapa de crisis, por las causas que sean, pero la está viviendo; de ahí su confusión y su forma errática de actuar.

Lo que sí que está demostrando es mucha inseguridad y poca madurez en la forma de afrontar esta etapa tan difícil, al menos para ti, y seguramente también para él.

¿Qué puedes hacer? Respetar su decisión, por extraña que sea, y prepararte emocionalmente para esta ruptura.

No tiene sentido que te pases el día dándole vueltas a lo que pasó; sólo conseguirás sentirte peor y hundirte formulando preguntas a las que tú no puedes responder.

En estas circunstancias, seguramente quieres tener aún la esperanza de que esta crisis pase; pero cuanto más tardes en asumir que todo ha podido terminar más tardarás en superar esta situación tan dolorosa.

En el libro Amar sin sufrir detallo cómo actuar en estas situaciones, cómo encontrar algunas claves que den respuesta a tus interrogantes y, lo más importante, cómo superar una ruptura de pareja; especialmente cuando la ruptura ha sido decidida de forma unilateral y sin posibilidad de poderlo hablar con calma. No te engañes y vuélcate en recuperarte emocionalmente.

Secuelas por el Covid no superadas

PREGUNTA Soy paciente post Covid y no logro superar sus secuelas. Hace un mes se me produjo una infección intestinal y ahora vuelvo a padecerla de nuevo. Esta vez hasta con dolor de piernas… A ratos lloro. No sé qué hacer. Me da mucha pena por hacer sufrir a mi familia y ya no tengo dinero para mis medicamentos.

RESPUESTA DE LA EXPERTA Sin duda es una situación complicada, pues estás débil y vulnerable físicamente, y eso también te influye a nivel emocional.

Afortunadamente, sí que puedes hacer muchas cosas por tu parte; puedes trabajar tus emociones para poner tu mente a tu favor y conseguir que el tratamiento médico tenga más eficacia.

Es crucial que superes tu desánimo, aunque no es sencillo. Te vendrán muy bien los ejercicios fisiológicos y cognitivos que expongo en el taller que he desarrollado con las técnicas que detallo en La inutilidad del sufrimiento. En nuestra página web o en el enlace del primer tuit de mi twitter (@mjalavareyes) los encontrarás. Ahora mismo, los ejercicios que mejor te vendrán son: relajación, respiración y autoinstrucciones.

Por último, recuerda que la actividad es muy buena terapia ocupacional. Intenta estar activa todo lo que puedas.

Sin amigos y con bullyng

PREGUNTA Soy una joven de 19 años; casi no tengo amigos. Soy hija única y me siento constantemente sola y como si tuviera un nudo en la garganta, además de sentir mi cuerpo como si no fuera parte de mí.

Sufrí de bullying desde los 12 hasta los 15 años, mis padres se separaron cuando tenía 7 años y luego de un tiempo de litigios con mediación me quedé con mi madre, aunque la verdad es que no recuerdo mucho de esa época. Hablando de no recordar, siento que hay una parte de mi vida que no está resuelta o es como si me faltara algo… Espero me puedan ayudar, ya que esto de la pandemia ha agravado más los dos síntomas centrales que he citado antes.

RESPUESTA DE LA EXPERTA Esa sensación de soledad es difícil de superar, pero trabajando tus emociones y tu realidad lo podrás conseguir. Es importante que, más que darle vueltas a tu vida, ahora que estás con ese nudo en la garganta (que significa que tienes un nivel de ansiedad muy alto), te centres en intentar encontrarte mejor en tu día a día.

En lo que concierne a la relación con amigos/as, te podrá venir muy bien trabajar tu asertividad (capacidad para comunicar tus emociones de la forma adecuada, en el momento oportuno, sin sentirte mal…) y tu confianza en ti misma. Eso hará que aumente tu autoestima y que puedas profundizar, posteriormente, en la reparación de esas heridas que se han podido quedar abiertas desde tu infancia, con la separación de tus padres, el bullying…

Pero, repito, el momento de abordarlo no es ahora; lo fundamental en este instante es trabajar tu estabilidad emocional. En los libros Emociones que hieren y Lo mejor de tu vida eres tú, detallo cómo conseguirlo. Pon el foco en sentirte bien en la actualidad, y poco a poco esa soledad y ese dolor irán desapareciendo. De todas formas, siempre tienes la opción del apoyo psicológico.

Sin motivación y sin trabajo

PREGUNTA Soy una chica no binaria, sufro de depresión mayor crónica y también vivo en pobreza prácticamente extrema y tal vez un poco de desnutrición. No como muy bien. Vivo en Venezuela.

Así que no me siento muy motivada últimamente, tengo pensamientos suicidas y no me apetece hacer nada. Quiero y necesito trabajar, pero siento que voy a fallar en mis responsabilidades; simplemente, no muevo ni un dedo. Estoy medicada, pero no mejoro, y no sé qué puedo hacer. Yo estoy cansada de vivir, pero tampoco voy a dar el paso definitivo. Mi único deseo ahora es poder trabajar, aunque sea un poco.

RESPUESTA DE LA EXPERTA Es muy posible que el trabajo te ayude mucho a nivel emocional y te permita centrar un poco tu vida y poner en orden tus principales hábitos.

Pero comentas que no mueves un dedo, y eso nos indica que, efectivamente, has entrado en un proceso muy delicado. Intenta hablar con tu médico, coméntale que la medicación no está haciendo efecto, coméntale que sería importante que te vea el psicólogo/a para trabajar tu desmotivación y conseguir volver a ilusionarte y luchar por lo que realmente necesitas.

No dejes de hacerlo, y, mientras tanto, cuando te vengan esos pensamientos, por favor, haz “parada de pensamiento” y date “autoinstrucciones”. En preguntas anteriores puedes ver cómo acceder.

Resulta crucial salir cuanto antes de tu actual situación emocional.

No me hablo con un hijo

PREGUNTA Hace muchos años que estoy divorciada. Tengo 56 años y mi ex marido ha fallecido hace dos años. Con él tuve dos hijos: un chico y una chica. Con la chica sí me hablo pero con el chico no tengo ninguna relación. Llevamos 7 años sin hablarnos.

Me llamó en su día para decirme que estoy muerta para él porque no fui a ver a su hijo recién nacido, pero eso se debió a que mi hija se ha intentado suicidar varias veces y tenía que estar con ella.

Ahora he recibido una llamada de mi hermana, que tiene contacto con la familia de mi ex marido para indicarme que tengo que comunicarme con mis hijos para decirles que hay una herencia de su padre y su abuelo y si la quieren o no para decírselo a su familia.

Con mi hija ya he hablado y se lo he comunicado. A mi hijo le he llamado numerosas veces para contárselo, pero me sale el mensaje de que esta fuera de cobertura, supongo que porque estará trabajando.

Otras veces que le he llamado sale la llamada pero no lo coge. Y no se ha puesto en contacto conmigo. Eso me da a entender que no quiere saber nada de mí. ¿Debo seguir insistiendo? ¿Me comunico de alguna otra forma con él? ¿Debería dejar las cosas como están, no insistir y ya está?

RESPUESTA DE LA EXPERTA Probablemente, lo último que piensa tu hijo es que le llamas para contarle el tema de la herencia. Intenta mandarle un mensaje; a ser posible, un mensaje de voz, donde le expliques la situación. Otra alternativa será escribirle una carta y enviársela a su dirección.

Entiendo que la relación entre tu hija y él no es buena, pero también puede intentarlo ella, al ser su hermana.

Tú tienes su teléfono, se lo puedes facilitar a esos familiares para que intenten hablar directamente con él, o a algún amigo de tu hijo o bien a un familiar de su pareja. Por cierto, si tu hijo se mostró tan tajante mostrando que no quería volver a verte, todo parece indicar que su pareja esté totalmente de acuerdo con él.

En definitiva, si lo intentas por varias vías, alguna le llegará a tu hijo. Si finalmente no fuera sí, al menos tendrías la tranquilidad de haberlo intentado al máximo.

Miedo a la nueva realidad tras los estudios

PREGUNTA Tengo 24 años; acabo de terminar mi máster en el extranjero y ahora por vacaciones he vuelto a casa de mi familia aquí en España. Llevo un par de semanas planteándome si ir al psicólogo o no porque, aunque ahora mismo no me encuentro mal del todo, me da pánico la situación de vacío que se me crea, ya que tengo que empezar a buscar trabajo, decidir si volver o quedarme allí, sopesar todas las opciones… y me da mucho miedo.

Siempre he sido una persona muy preocupada por mi futuro además de perfeccionista y exigente con mi trabajo (soy músico). Es la primera vez que me enfrento, después de estar casi toda mi vida estudiando sin parar (desde el colegio hasta ahora, incluso siguiendo mi formación musical durante todas las vacaciones), a tener todo el tiempo para mí y para empezar a buscar un empleo, que sé que va a tardar, ya que es por medio de oposiciones.

Siento intranquilidad, pero a la vez una sensación de culpa constante: me pregunto qué he hecho mal para llegar a mi edad sin un trabajo estable y que me dé independencia (independientemente de los trabajillos que me van saliendo); culpable también por suponer una carga económica para mis padres (aunque ellos me dicen que no es problema).

Me cuestiono si he tomado alguna mala decisión a la hora de elegir dónde y con quién estudiar, me comparo con otros colegas de la profesión y con sus logros…

Por otra parte, sí que veo que la gente valora mi trabajo, pero yo lo veo y no hago más que sacar defectos y me da reparo enseñarlo porque en cierta manera no quiero que se lleven una decepción con la opinión que tienen de mí, como si en verdad se fueran a dar cuenta de que no tengo tanto valor como ellos creen.

Todos estos pensamientos van y vienen por épocas, aunque sí que es verdad que se mantienen constantes desde hace años. No sé si verdaderamente esto tiene solución o es consecuencia de mi negativismo y de mis pensamientos en bucle, y supongo que tengo que convivir con ello e intentar mirar el lado bueno de las cosas. 

Nunca he ido al psicólogo y no sé si en este caso podría ayudarme a ver las cosas de otra manera, ya que sé que hay gente que va por razones realmente de peso y no por problemas, como se diría ahora, ‘de primer mundo’.

RESPUESTA DE LA EXPERTA Claro que te vendrá muy bien ir al psicólogo. No dudes que lo que planteas es un tema suficientemente importante como para dar el paso.

Tu situación es muy conocida para los psicólogos. Te pasas la vida estudiando, terminas y… te encuentras ante el gran vacío y la gran incógnita.

Seguro que eres un buen músico, pero quizá no te han preparado tanto para la vida diaria, para ver cómo sacar lo mejor de ti, para coger confianza, seguridad y enfrentarte sin miedos y con honestidad a tu realidad actual.

Es una decisión importante la que tienes que tomar y conviene que lo hagas en un buen estado emocional.

El psicólogo te ayudará a encontrarte mejor contigo mismo, y después trabajaréis todas las opciones que ahora se presentan en tu vida; de tal forma que encontremos la que mejor se adapta a ti, a tus circunstancias y a tus habilidades y competencias.

No decidas volver a marcharte: sería una huida y ello no contribuiría a solucionar la situación actual.

Tienes además un elemento muy bueno a tu favor: tu sensibilidad, tu preocupación y tus ganas de encontrar soluciones. Lo dicho: seguro que con ayuda psicológica pronto superarás este bache actual. De todas formas, en el libro Saca partido a tu vida, planteo muchas reflexiones que pueden ayudar en situaciones como la que tú vives ahora.

No saben ya cómo tratarme

PREGUNTA Hace 4 años di a luz a mi hija. La pequeña apenas comía y muchas veces lo vomitaba a causa de padecer ardores, síntoma que la pediatra sustituta descubrió porque casi le vomita encima. Tampoco dormía mucho, y eso me llevó a estar siempre de mal humor.

Fui al psicólogo y me dijo que tenía estrés. Actualmente he vuelto a ser madre y ya el estrés me rebosa por todos lados. Soy una bomba de relojería a punto de estallar y mi mal humor hace que mis familiares no sepan ni cómo tratarme. ¿Qué puedo hacer?

RESPUESTA DE LA EXPERTA Seguramente se te han juntado muchos factores: otro bebé, con una niña de 4 años, revolución hormonal por el embarazo, el parto…, niveles de estrés o ansiedad altos, cansancio generalizado… y un sistema nervioso en situación de permanente “alerta” que hace que no controles tus emociones y que te ‘dispares’ a la mínima.

Tú eres la primera que sufre estas circunstancias y esta situación; así que es importante que a tu malestar no añadas un sentimiento de culpabilidad.

Conviene que realices ejercicios de relajación, respiración profunda, parada de pensamiento, autoinstrucciones… En el libro La inutilidad del sufrimiento detallo cómo hacerlos, pero si entras en nuestra página web o en mi twitter @mjalavareyes, en el primer tuit verás un enlace que te llevará a poder acceder de forma totalmente gratuita a estos ejercicios que detallo en el libro. Grabé estas técnicas para que pudierais acceder a ellas y hacerlas tranquilamente cuando el tiempo y el espacio os lo permitan.

Es importante que tu pareja y tu familia sepan cómo te sientes emocionalmente, para que te puedan ayudar. Espero que los ejercicios te resulten muy útiles, pues todos los días vemos casos como el tuyo en las consultas de psicología.



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