«La joven promesa no me quería por allí»


Casey Stoner es el ejemplo de joven campeón que se retiró pronto, no sólo del motociclismo sino del deporte en general. El australiano, de un carácter muy peculiar, ha confesado que, en parte, su temprana marcha se debió a la presencia de Marc Márquez.

Tras colgar el mono en 2012 como piloto de la parrilla, durante un tiempo se mantuvo como probador del Repsol Honda de MotoGP, donde acabaría llegando Márquez en 2013. Pese a estar muy bien considerado en el equipo (ganó con ellos el título de 2011, el segundo de su palmarés), se fue enseguida para regresar a Ducati y ayudarles con el desarrollo.

«Hubo ciertas presiones por una joven promesa que llegaba y no me quería por allí», ha asegurado en ‘GPOne’, en clara referencia a un Márquez que posteriormente explotaría allí con seis campeonatos del mundo de la máxima categoría.

Aquella salida le supuso despedirse casi de manera definitiva de la competición, ya que el regreso a Ducati no se consumó como él quería. «No pudimos llegar a un acuerdo, me aparté, sentí que no podía darle al equipo lo que quería. Sabía que trabajábamos muy bien juntos y lo que querían los pilotos, pero desafortunadamente a veces los pilotos no lo entienden. Fue una lucha constante hacer que las cosas correctas cambiasen en la moto para progresar, fue un trabajo duro y vivir en Australia lo hizo un poco más difícil para tener reuniones, así que di un paso atrás», relata.

Márquez, en los test de pretemporada de Sepang.

Stoner no se arrepiente de haberse retirado, aunque sí confeisa que lo echa de menos a veces. 

«A veces tengo algunos deseos de volver, no necesariamente por correr, sino por estar con mi equipo. Puede sonar estúpido, pero me encantaban los entrenamientos, la calificación, con toda la presión porque todo estuviera en su sitio. Era divertido. La carrera no era necesariamente la parte más entretenida porque no podías cometer ni un error, y era muy fácil cometerlo. Había mucha presión», admite.



MÁS INFORMACIÓN

SiteLock
Facebook