La nueva cara de la Inteligencia Artificial


La interfaz inteligente Furhat es un busto tridimensional, compuesto por una cabeza artificial situada sobre una base, y sobre cuyo monitor frontal se proyecta una cara animada e iluminada de aspecto humano.

La interfaz inteligente Furhat es un busto tridimensional, compuesto por una cabeza artificial situada sobre una base, y sobre cuyo monitor frontal se proyecta una cara animada e iluminada de aspecto humano.

EFE






Los asistentes virtuales como Alexa, Cortana y Siri, que efectúan tareas para una persona o prestan servicios comunicándose con ella por medio de la voz, y los robots sociales como Asimo, NAO y Peeper, que acompañan o asisten a su usuario interactuando y dialogando acorde a los modelos humanos, son cada vez más avanzados y están presentes en cada vez más hogares.

Los técnicos trabajan para que el aspecto, comportamiento e interacciones de estos sistemas dotados de Inteligencia Artificial (IA) y que funcionan en máquinas humanoides, pantallas informáticas o dispositivos de sobremesa, sean más naturales y amigables para sus usuarios de carne y hueso.

Una empresa de Estocolmo (Suecia) ha desarrollado una cabeza robotizada con IA para aplicarla a los asistentes virtuales y los robots sociales, que puede personalizarse con distintas caras, haciendo que nos sintamos más cómodos al comunicarnos con estos sistemas, según sus creadores.

“Esta cabeza robótica cierra la brecha entre el hombre y la máquina, y se comunica con los humanos del mismo modo que lo hacemos entre nosotros: hablando, escuchando, mostrando emociones y manteniendo conversaciones”, señalan desde Furhat Robotics (FR).

TRES PROTOTIPOS DE ROBOS SOCIALES

Un prototipo llamado ‘FRAnny’ y equipado con las funciones de un conserje multilingüe, se probó en el aeropuerto de Frankfurt (Alemania), donde asistió a los viajeros internacionales respondiendo preguntas como el horario de salida de un vuelo o la localización de los baños en más de treinta y cinco idiomas. (www.youtube.com/watch?v=PFQliroGeUo).

Otra versión de este busto inteligente, parlante y expresivo, llamada ‘Tengai’, asistirá a los encargados de la selección de personal, preguntando a los solicitantes de empleo sobre sus habilidades y competencias y analizando sus respuestas de forma imparcial, evitando que sean discriminados por su edad, género, etnia o aspecto (www.youtube.com/watch?v=rPKrdxiEkQ0).

“Los robots sociales como ‘FRAnny’ y ‘Tengai’, con una interfaz de usuario natural, accesible y atractiva, tendrán una amplia gama de aplicaciones en la salud, la educación, la terapia, los recursos humanos y la atención al cliente”, según Samer Al Moubayed, CEO de FR (www.furhatrobotics.com).

Estas plataformas también podrán utilizarse para entrenar a los empleados de un comercio, asumiendo el rol de un cliente y representando situaciones que suelen producirse en el trato con el público (www.youtube.com/watch?v=uFjOjAqe_jc), según sus creadores .

La interfaz (comunicación máquina -usuario) Furhat se diseñó para crear una experiencia parecida a la de los humanos al comunicarse e interactuar entre sí, captando las atención de las personas y permitiéndoles interactuar con la tecnología de una forma más natural, según FR.

El principal avance de este sistema, denominado ‘plataforma de robótica social’ es su cara, que utiliza animación por computadora para crear personajes y experiencias muy vívidas.

“Esta tecnología permite al usuario cambiar la apariencia, expresiones faciales y voz de la cara proyectada, entre otras características”, destacan sus creadores.

CARA ARTIFICIAL CON VIDA PROPIA

Esta cabeza robótica, con unas dimensiones y movimientos de cuello similares a los de una cabeza humana, pesa 3.5 kilos, es de colores gris y blanco y la cara luminosa que se proyecta desde dentro sobre su parte frontal, tiene una tez entre amarilla y rosada, aunque estos colores puede modificarlos el usuario.

Las imágenes de la cara luminosa, que muestra expresiones complejas sin las limitaciones mecánicas de otras tecnologías, y los movimientos naturales del cuello, que permiten a la cabeza asentir, negar y dirigir su atención hacia una persona o los objetos que la rodean, le permite producir una serie de gestos, expresiones y emociones de tipo humano, según sus creadores.

Furhat habla, parpadea, muestra emociones, se inclina y gira para mantener el contacto visual y viene con una serie de expresiones y gestos predeterminados, que pueden personalizarse, asegún la firma sueca.

Sus cejas se mueve hacia arriba y hacia abajo o se arrugan expresando confusión, mientras que su boca es capaz de dibujar una sonrisa o una mueca.

Esta plataforma también se puede personalizar utilizando diversas caras o mascarillas intercambiables de mujeres, hombres o niños, o creando una máscara a medida.

“Cada cara está asociada a una personalidad diferente, dando la sensación de que se está tratando con distintas personas robóticas”, según FR.

“Su sistema de sonido permite comunicarse oralmente en más de treinta idiomas, dirigir su voz en distintas direcciones y en sincronía con el movimiento de los labios al hablar, y utilizar distintas voces para emitir mensajes, incluida la del propio usuario grabada y posteriormente sintetizada”, añaden.

“Los ojos y oídos de Furhat son una cámara gran angular de alta fidelidad y un micrófono estéreo, complementados con un software de visión computarizada y para seguimiento de caras humanas, lo que le confiere una extraordinaria percepción de la situación en su entorno”, apuntan sus desarrolladores.



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