Marcapáginas para dejar volar la imaginación


Los libros son una magnífica forma de viajar a mundos de fantasía, meterse en la piel de un detective, conocer la historia, aprender cosas nuevas y vivir un sin fin de vidas. Doblarle la esquina para saber por dónde hay que continuar leyendo cuando se retome la lectura es un sacrilegio. El libro se pone triste, está comprobado. Aunque todo amante de la lectura tiene varios marcapáginas por casa, hacer uno propio puede ser una actividad divertida y llena de imaginación. Aquí, varias propuestas:

EL Devoralibros

Se trata de un divertido marcapáginas de esquina para el cuál se necesita:

  • Un folio o cartulina
  • Tijeras
  • Pegamento
  • Rotuladores o pinturas

En primer lugar hay que dibujar y recortar un cuadrado de 12×12 cm. Se doblan las aristas, así como la línea horizontal y vertical. Después, se coloca el cuadrado con una de las esquinas hacia arriba, se juntan las dos esquinas que quedan en los laterales y, con ayuda de los dobleces hechos anteriormente, se chafan los otros dos lados. A continuación, se doblan hacia dentro los dos puntas que han quedado en el interior, así como una de las capas exteriores. De esta forma, quedará una especie de cuadrado con bolsillo.

Ahora es el momento de decorar. Toca pintarle los ojos, recortarle unas orejas, ponerle dientes, hacerlo sacando la lengua, dibujarle una nariz y unos bigotes… ¡Imaginación al poder!

Clásico y elegante

Para crear este marcapáginas se requiere:

  • Cartón fino, tipo el de las cajas de cereales
  • Washi tape o rotuladores de colores
  • Tijeras

Se dibuja un rectángulo en el cartón del tamaño que se quiera. A uno de los lados cortos se le puede hacer alguna terminación especial, en doble pico, en ondas o lo que uno desee. Se recorta. Se le van pegando tiras de diferentes washi tape, que son esos celos de colores con lunares, rayas o dibujos. Si no se tienen, podemos decorarlo a nuestro gusto utilizando rotuladores. En la parte superior se puede poner un lazo o algún elemento decorativo, como un pompón, ya que será lo que quede por fuera del libro.

Madera de colores

Los materiales empleados serán:

  • Un palo plano de madera
  • Pintura acrílica
  • Pinceles
  • Rotulador negro permanente

Con el típico palo de madera que utilizan los médicos para sujetar la lengua de los pacientes, un palo de helado o similar, se puede hacer un precioso y único marcapáginas. En primer lugar, se pinta con pintura acrílica todo el palo de un color claro, como azul celeste, rosa o amarillo. El objetivo es que sirva de base para la decoración posterior, por lo que si es un color muy oscuro, no se verán. Se deja secar durante varias horas. Por último, con un permanente negro se dibujan detalles como flechas, círculos, flores… Para que sea perfecto, como detalle adicional, se puede hacer un pequeño agujero en uno de los extremos y colgar una cinta con una cuenta especial o una varias bolitas de colores.

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