Pedicura bonita y saludable sin salir de casa


Después de estar confinados durante todo el invierno, cada mes de junio los pies tienen que pasar por su particular desescalada, una puesta a punto para que luzcan saludables y bonitos al ponerse las sandalias.

Y es que, aunque no debería ser así, los sufridos pies son uno de los grandes olvidados durante el invierno y nos solemos acordar de ellos cuando llega el calor y tenemos que enseñarlos.

Para la puesta a punto, puedes recurrir a un profesional o hacerla en casa con algunos consejos, unas cuantas herramientas específicas y alrededor de media hora de tu tiempo.

Qué herramientas se necesitan

Aunque en los kits profesionales de pedicura hay decenas de herramientas, lo cierto es que para hacerla en casa, nos podemos arreglar con lo básico e incluso con algún remedio casero. Lo importante es que limpies y desinfectes bien cada utensilio antes de y después de usarlo -con agua y jabón y alcohol- y que los utilices solo tú y solo para los pies.

•Lima de pies o piedra pómez. O cualquier otro utensilio destinado a limar las asperezas de los pies. Los hay que incluyen piedra pómez, lima y un cepillo para retirar la piel después de exfoliarlos.

Exfoliantes: Existen cremas específicas para exfoliar los pies, pero te puede servir algunos de los múltiples exfoliantes que pueden preparar en casa, como una mezcla de aceite y sal gorda, azúcar y limón, etc.

•Cortaúñas de pies. Es muy importante que las tijeras o cortaúñas sean específicos para pies, pues la forma que hay que darle a la uña es recta para que no se encarne.

•Palito de naranjo y alicates para las cutículas. Son los mismox que se utiliza para las uñas de las manos, pero si utilizas uno solo para los pies, mejor.

•Crema. Mejor si es específica para pies, pues debe ser mucho más hidrante y densa. La vaselina también es una buena opción.

•Esmalte. Evitar los permanentes o semipermanentes.

•Quitaesmalte. Para quitar restos antes de volver a pintarlos. Elegir uno suave, que no reseque las uñas.

•Separador de dedos, o algodón en su defecto, en caso de que sea necesario mantener los dedos separados hasta que seque el esmalte.

La pedicura en 10 pasos

Para realizar una pedicura completa, es decir, quitar durezas además de arreglar las uñas y pitarlas, hay dos formas de hacerlo. Hay profesionales que recomiendan cortar y limar primero las uñas y después proceder a limpiar la piel muerta, y otros que optan por retirar primero las durezas. Ambas son válidas. Independiente de esta variación, el proceso es el siguiente:

1.Retirar el esmalte si quedan restos de la pedicura anterior.

2.Poner los pies a remojo con agua tibia durante unos minutos. Para que el proceso sea más agradable, puedes usar unas gotitas de aceite esencial, que además de crear una sensación agradable y un efecto spa casero, ayudará a ablandar las durezas.

3.Exfoliar. Una vez reblandecida la piel, es el momento de aplicar el exfoliante -preparado o casero- y masajear los pies durante unos minutos, poniendo énfasis en las zonas de los talones y en la parte externa de los dedos gordos.

4.Retirar las durezas. Después de aclarar los pies, hay que retirar las durezas más rebeldes con la ayuda de una lima de pies, piedra pómez o cualquier utensilio destinado a este propósito. Se desaconsejan las cuchillas de afeitar, pues es muy fácil hacerse daño. En caso de que haya helomas, callos o durezas más profundas y dolorosas, como los conocidos ‘ojos de pollo’, lo mejor es esperar a que te vea un podólogo, pues quitarlos bien y sin producir daños requiere de unas manos expertas.

5.Secar muy bien. Preferiblemente con una toalla de algodón. Es importante secarlos muy bien, sobre todo entre los dedos, para prevenir los hongos.

6.Cortar y limar las uñas. Este paso puede hacerse también al principio del proceso, pues las uñas deben estar secas. Se deberá hacer con unas tijeras o cortaúñas específicos y cortarlas en línea recta y a la altura de la yema -no más cortas- para prevenir las uñas encarnadas. Limar los bordes y darles forma. También se pueden pulir para dar brillo en caso de que no se quieran maquillar después.

7.Aplicar líquido de cutículas, un aceite vegetal o acondicionador de pelo en su defecto, para reblandecerlas y retirarlas con el palito de naranjo. Se puede quitar la piel que sobra con un alicate.

8.Maquillar las uñas si se desea. Los podólogos, como los del centro Podoactiva, recomiendan que las uñas de los pies no se maquillen con frecuencia por varios motivos. El primero de ellos es que, si las llevamos siempre maquilladas se resecan y ‘no respiran’, pues la laca crea una barrera que mantiene durante más tiempo la humedad en su interior y favorece la proliferación de hongos. En invierno es todavía menos recomendable pintarlas. Además, puede ocultar problemas de salud o malformaciones, como también los hongos. De maquillarlas, recomiendan que no sea con esmaltes permanentes, que no contengan sustancias como el formaldehído, tolueno y ftalato de dibutilo, que se desmaquillen al cabo de un cuatro o cinco de días como mucho y que no se utilice acetona, que las reseca y amarillea. También es recomendable aplicar una prebase antes y no aplicar esmalte después de quitar otro, sino dejarlas ‘descansar’ unos días.

9.Aplicar dos capas para que queden bien maquilladas y dejarlas secar bien.

10.Hidratar. Después de terminar el proceso, hay que hidratar bien los pies, haciendo hincapié en las zonas que tienden a resecarse y las cutículas. Se debe evitar la zona de entre los dedos, pues favorece la aparición de hongos.

Al finalizar, no hay que olvidar lavar y desinfectar todo el material utilizado.

Para mantener los pies sanos y bonitos, además de realizarse este tipo de pedicura en casa frecuentemente, es recomendable visitar al podólogo una vez al año y ante la aparición de cualquier molestia. 



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