Primer mes de crisis afectó con menos fuerza a comercios de alimentación, pero azotó al resto


  • Detallistas afirman que el sector ligado a alimentación pudo perder entre un 20 a un 30% de ingresos
  • Resto de comercios estaría reportando pérdidas de hasta el 90%

 

(CRHoy.com) El primer mes de la pandemia en Costa Rica se ensañó con casi todos los segmentos de la economía, ocasionando una importante reducción en los ingresos a nivel general.

El golpe lo sintieron todos, pero algunos con más fuerza. Solo un segmento salió relativamente bien librado al menos hasta marzo: el ligado con la alimentación.

Datos del Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) publicados esta semana por el Banco Central, dan cuenta que en el primer mes de la pandemia en Costa Rica, el segmento de alimentos y bebidas más bien reportó un crecimiento en la actividad, mientras que el resto caía en picada.

Durante toda la primera mitad del año pasado, los comercios ligados a este segmento se habían mantenido estáticos en su crecimiento en un 3,6%. Para el cierre del año comenzaron a reportar una leve tendencia al alza hasta cerrar en diciembre en un 4,2% y para el mes pasado, mientras todos se derrumbaban, este segmento económico más bien sufría un impulso que lo llevó al 4,6% de crecimiento económico.

Coincide en gran medida con el furor que se vivió a inicios de la pandemia por gente que se vio en el impulso de realizar compras a gran escala. Un estudio reciente de la firma foránea Kantar ya había demostrado esa mayor actividad económica y un cambio en los hábitos de consumo de la gente producto de las medidas de confinamiento.

Esa bonanza fue ligeramente compartida por el sector farmacéutico, que si bien ha mostrado una tendencia decreciente, al menos se mantiene en números positivos.

Son las únicas dos, pues el primer mes de la crisis se ensañó con muchísima más fuerza en el resto de actividades.

Así lo resumió José Luis Arce, director de CFS Capital.

Así, segmentos como el de la venta de vehículos que hacia finales del año habían mostrado ir ya en franca recuperación, de pronto vieron su crecimiento truncado y regresaron a tendencias decrecientes.

Del mismo modo la venta de materiales para la construcción, la cual, según Arce, obedece a la incertidumbre que existe en el mercado actualmente para realizar nuevos desarrollos así como a la contracción generalizada en la colocación de créditos.

Del mismo modo, la venta de aparatos eléctricos y del hogar se ha mantuvo estancada hasta marzo, en números negativos.

A nivel de ventas para los pequeños y grandes comerciantes y detallistas esto significa una reducción en los ingresos de entre un 20 y un 30%, solo para el segmento de alimentos y bebidas, según calculó Olga Vargas, directora ejecutiva de la Cámara de Detallistas.

Otro tipo de comercios, como bazares, ferreterías, floristerías, tiendas, zapaterías, entre otros, reportan hasta un 90% de caída en las ventas, de acuerdo con la representante del sector.

Así, en términos generales todo el sector comercial reportó una caída para marzo, con lo cual se acentúa la tendencia iniciada al cierre del año pasado, al menos en su indicador comparativo interanual.

 

El futuro…

Para el sector comercio el futuro está cubierto por una densa nube de incertidumbre que no los deja ver más allá de junio próximo.

Para ese mes se sabe que habrá una mayor flexibilización de las medidas sanitarias restrictivas por parte del Ministerio de Salud.

Pero también para ese mes empezarían a vencer algunos de los beneficios ofrecidos por el gobierno.

Vargas detalló que si bien se espera una reapertura, las deudas del sector, las planillas, los recibos de servicios públicos y los impuestos siguen acumulándose en muchos casos.

Moratorias como la del impuesto al valor agregado tan solo permitieron arrastrar la deuda para pagarla a final del año, lo que implica que una vez que se establezca la “nueva normalidad”, gran parte de los esfuerzos serán para cubrir esos faltantes.

Y si la crisis se extiende unas semanas más allá de lo previsto, ni siquiera tienen noción de si los beneficios se ampliarán o no. Así lo dijo Vargas:

Este miércoles la firma inmobiliaria Colliers reportó que ya se nota un incremento en los niveles de desocupación de locales comerciales, la cual llega ahora a poco más del 9%.

El temor, es que de todos los locales comerciales que se cerraron se estima que al menos dos de cada diez no podrá reabrir sus puertas tras la pandemia.



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