Sanidad apunta al primer trimestre de 2021 para la vacuna contra el coronavirus


El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, ve muy difícil disponer de una vacuna contra el nuevo coronavirusantes de final de año, pero ve «aceptable» que el plazo sea el primer trimestre de 2021.

Simón, en la rueda de prensa posterior a la reunión del Comité de Gestión de la crisis, ha observado que todavía no existe un tratamiento «eficiente y demostrado» para los enfermos «ni las pruebas rápidas que nos den la fiabilidad de quedarnos tranquilos cuando las hacemos».

Y ante la posibilidad de contar con una vacuna segura y eficaz contra el virus, el responsable de emergencias sanitarias del Ministerio de Sanidad ha incidido en que todavía no existe un prototipo de vacuna que haya demostrado su eficacia, «aunque se están haciendo muchos esfuerzos» en esa línea de investigación.

«Primero tenemos que encontrar ese prototipo de vacuna», ha explicado Fernando Simón, y ha incidido en que esa investigación y los ensayos necesarios para probar su eficacia requieren un tiempo.

Una vez que esté disponible esa vacuna será necesario contar con una capacidad de producción y distribución rápida, ha observado el responsable del Ministerio de Sanidad, quien ha insistido en la dificultad de fijar plazos para disponer de ella.

«Por la experiencia previa que tenemos con vacunas para otros patógenos, puedo decir que no son cosas, por muy rápidas que se hagan en comparación con otras vacunas que se investigan con más tiempo, que se puedan hacer en pocos meses», ha aseverado.

En ese sentido, Fernando Simón ha apuntado que «difícilmente» estará disponible la vacuna antes de final de año o en el primer trimestre de 2021. «Esa es una hipótesis aceptable», ha precisado.

El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias ha incidido durante la comparecencia en la dificultad de establecer plazos, pero sí ha afirmado que en el momento en que se disponga de un prototipo de vacuna que haya demostrado eficacia «todo será más fácil, porque los plazos para establecer cadenas de producción adecuadas son más rápidos».

Numerosos laboratorios de todo el mundo trabajan desde hace meses en la búsqueda de esas vacunas, entre ellos varios centros españoles del Centro Nacional de Biotecnología.

En este centro, los profesores Luis Enjuanes e Isabel Sola —que llevan más de treinta años estudiando este tipo de virus— comenzaron a trabajar en enero, cuando se tuvo conocimiento de la existencia de un nuevo coronavirus en China.

Los investigadores pusieron en marcha el proyecto PIE-CORONAVIRUS, para buscar una vacuna, aplicando la experiencia y el conocimiento acumulado en este tipo de virus durante décadas; su objetivo es estudiar los mecanismos de patogénesis del coronavirus SARS-CoV-2, con el propósito de eliminar de su genoma los genes responsables de la virulencia para obtener derivados atenuados, que puedan convertirse en «candidatos a vacuna».

En el mismo Centro hay otro proyecto en marcha para buscar una vacuna, en el laboratorio que dirige el profesor Mariano Esteban, cuyo grupo busca generar vectores virales basados en una modificación del virus usado en la erradicación de la viruela.

Al no emplear el virus SARS-CoV-2 completo, los investigadores pueden trabajar en condiciones de menor nivel de seguridad biológica y, por tanto, se requiere menos complejidad experimental a la hora de desarrollar la vacuna.

El equipo de Esteban, que tiene experiencia en el desarrollo de vacunas frente al ébola, el zika o el chikungunya, podría tener un «candidato» a vacuna en los próximos días.



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